La experiencia de Laura con el bachillerato
Laura es una estudiante de primero de bachillerato social, aspira a estudiar derecho y trabajar como abogada.
Uno de los factores que más le afectan son los tiempos de entrega de trabajos y la semana de exámenes, donde se concentran todas las asignaturas en solo cinco días. Esto le produce una gran presión, especialmente durante los exámenes trimestrales. El estrés diario afecta su motivación y su rendimiento académico, especialmente cuando, a pesar de su esfuerzo, no obtiene los resultados esperados. Esto la frustra y le hace perder poco a poco el interés por el estudio, generando pensamientos negativos de no ser suficiente y llevándola a sentirse incapaz de alcanzar sus metas.
Además de los estudios, Laura practica gimnasia después del instituto. Además de la gimnasia más la suma de las entregas y exámenes, hace que sienta que no tiene tiempo suficiente para hacer todas todas las tareas ni dedicarle el tiempo necesario a cada una. La presión que ella siente desde bachillerato a aumentado, ya que todo comienza a contar para su futuro. Como quiere estudiar derecho, que tiene una nota de corte alta, se exige a sí misma más para lograr su objetivo.
El estrés también la ha afectado a su salud física y mental. A causa del estrés a experimentado insomnio, le cuesta conciliar el sueño y se despierta varias veces por la noche, lo que le impide descansar de forma adecuada o efectiva. La causa principal suele ser por la acumulación de entregas y el tiempo que necesita para estudiar para los exámenes. También ha notado que su alimentación se ve afectada, ya que a veces no come bien o pierde el apetito por el cansancio.
La capacidad de concentración de Laura también se ha visto reducida. Durante la semana de exámenes, le cuesta enfocarse en una sola tarea porque tiene muchas cosas en mente que no la permiten concentrarse en una sola cosa. Este nivel de estrés le ha provocado dolores de cabeza y tics nerviosos, como movimientos involuntarios en los párpados.
Para controlar su estrés, Laura ha intentado organizarse mejor, para no dejar las tareas para última hora. También se toma descansos durante el estudio y practica deporte. Hablar con amigos y familiares también le ayuda a desahogarse, pero la actividad que más le funciona es hacer deporte, ya que es el único momento del día en el que logra desconectar completamente de sus preocupaciones. Aunque suele hablar con su entorno cercano, no le gusta pedir ayuda hasta que el estrés o la ansiedad alcanzan un nivel crítico.
En el instituto, les dejan las horas de tutoría para que se organicen, aprender nuevos métodos de estudio y resolver dudas. La tutora de Laura ha sido una gran fuente de apoyo, dándole confianza y ayudándola a controlar su ansiedad. Esta relación positiva le ha permitido ganar confianza en sí misma.
Laura cree que la acumulación de exámenes en una sola semana es una fuente de estrés innecesaria. Desde su punto de vista, estos no reflejan el conocimiento del estudiante, ya que la presión de tener tantos exámenes juntos puede causar bloqueos mentales.
Como propuesta para reducir el estrés en los estudiantes, Laura sugiere que las instituciones educativas ofrezcan apoyo psicológico y orientativo. Además, recomienda que se distribuyan mejor las fechas de entrega de trabajos y los exámenes para evitar la acumulación de tareas.